Luces de neón en movimiento como una arteria de luz sobre la noche. Un naranja alucinado vibra electricamente en una estela de rumbos y de minutos de radio.... entre paredes arboladas desaparecen los ojos curiosos del viajero sobre un decorado agreste de maleza, tierra, chasis e interminables curvas. La velocidad transmuta el paisaje por el espejo de una ventana medioabierta en una fracción de colores y formas repetitivas que se materializan sobre los rostros parados. Luz hacia la tarde, luz entre laderas umbrosas, luz sobre la luz...
Quien escribiría ese graffitti en ese vagón, cuántos ojos lo habrán visto, por donde habrá circulado y quién habrá reparado en él. Un graffitti sobre un vagon... distancia, tiempo, destino... botella de naúfrago sobre un mar de raíles... pared en movimiento bajo miradas invisibles, nómada y sedentario a la vez... como la inscripción de una bala. Eternidad de un segundo como pincelada en el viento, buen viaje tatuaje rebelde... Buen viaje graffitti viajero.
Eso que al parecer “viene” no ha “ido” Eso que al parecer “ha ido” “no fué” Por que la vida es un gran sinsentido De lo que pudo “haber sido” y “no és”
Si al destino le sumas cinco Si al pasado le restas diez Te quedaras atado a tu sino Como en un gran desatino Por falta de madurez
Y si cuando quisiste no pudiste Y cuando pudiste no quisiste Hacer lo que NO hay que hacer” Es que la vida es "Dama" de ojos tristes Cuyo rastro tu perdiste A la hora de nacer
Y volveras por las baldosas amarillas Ha buscar lo que el viento se llevó Y encontraras al cabo de una milla Que te llega la noticia de que ella se marchó
Y quedara el remedio del recuerdo Que estará grabado justo en medio De una pompa de jabón Y quedará la vida en la costumbre De memorias en la cumbre Del abismo del amor
Y si cuando pudiste no quisiste Y cuando quisiste no pudiste “Hacer” lo que SI hay que hacer Es que la vida es "Drama" de ojos tristes Cuyo rastro tu perdiste A la hora de nacer.
Como ese fánatico que silba en un concierto como esos lunáticos que miran a un confín como un soñador que sueña estar despierto como los fuegos fatuos que se niegan a morir
Como un presidiario que se agarra a unos barrotes como un calendario que no quiere pasar como una amapola al pie de unos cascotes como una baldosa que no quieres pisar
Como una "llave" que quiso ser "pestillo" como un tranvía que no salió de la estación como un diamante que perdió todo su brillo como un microbio perdido en Nueva York
Como la corta vida de una caja de bombones como la corte itinerante de Aquisgrán como la resaca del alma a los temores como la soledad del Lobo y del Chacal
Como una mosca que no oye su zumbido como un Cupido que no oye zumbar su corazón como un corazón que bombea hiel en sus latidos como un latido que va a contra reloj
Como unas rosas que no salieron olorosas como unos asnos que tocan flautas al azar como los romanos persiguiendo a los celotas como una cumbre esplendorosa bajo el mar
Como una fragancia que llega de la nada como unos maniáticos jugando al ajedrez como un francés musitando una balada como mil chinos balanceandose a la vez
Mil maneras de soñar, de pensar y de sentirse de estar alegre, confundido o triste mil maneras de ser y comportanse mil maneras de ver la vida al DESPERTARSE
Como un jarrón recompuesto en mil pedazos como un espejo que nunca se partió como un vaquero que muere de pronto de un balazo como una bomba que no estalló por compasión
Como un ludopata que se ha desanimado como un Cervantes que no sabe que escribir como un niño de corazón desa-mimado como un apóstol que da sin recibir
Como una jaula enamorada de un canario como un "todo a cien" que nunca se vendió como un demonio que escondía un relicario como Rambo rodando un culebrón
Como un guarda jurado vigilado como un tornado que entró en una prisión como la suerte, como el azar, como los hados como la "Schiffer" enganchada al salchichón
Como U2 tocando en un desierto como una niña embobada en "Asunción" como un tranvía por un raíl de pavimento como un "Rey" de copas perdido en Benidorn
Como una monja que se habituó a llevar los hábitos como una esperanza que se licuó en el corazón como una noche en la "suite" de un campanario como un minusvalido ganando un maratón
Como la piedra angular de nuestras vidas como un unicornio desterrado por genial como la música que acicala nuestras almas como las tarjetas del Vía Digital
Mil maneras de soñar, de pensar o de sentirse de estar alegre, confundido o triste mil maneras de ser y comportarse mil maneras de ver la vida al ACOSTARSE
María cuando sonrié es ajena a su sonrisa. Todo cuanto dice es ya añejo tras salir de sus encarnados labios Vuelan sus palabras entremezcladas con las aterciopeladas ondas de sus ojos que tan solo él vé y escucha. Sus contornos azulados se proyectan en el aura del inventario... a saber, un techo, un corredor y a su frente... su eterno compañero colgado .
Pasan los días y nadie observa ya los cuadros...
esperan el plumero sedoso que tanto gusta a María, esperan el brindar de copas, la sombra del fuego que les mece los ojos y luce los marcos. Esperan ansiosos el sueño del vivo, para fusionarse en un abrazo. Valdemar quiere a María su eterno amor de mobiliario. Y cuando todos duermen el rosicler de sus mejillas patina sobre la pátina de sus barnizados labios. Llueve afuera y el agua despierta al rosal, María sonrié...
- ¿Las planté para ti recuerdas? Valdemar musita a su lado.
Y ella le besa y se aspiran intensamente hasta que sus almas ya están en sus venas de acuarela, la noche herida de muerte cede, en las crepúsculares calles ya muele el pan el panadero y tuercen los bolsos las aceras, muere la noche y vertiginosa cae la mañana . Todo vuelve a empezar y sus palabras entremezcladas con las aterciopeladas ondas de sus ojos se proyectan sobre él... su eterno compañero colgado.
Una caravana circense va de pueblo en pueblo entre paisajes nublados y caserones ruinosos. Los charcos llenan de barro las medias de las bailarinas y los pastos tiñen de verde los ojos mientras los niños miran inquietos al bosque creyendo ver sombras entre las hayas. Quizás fuese verdad el cuento que el "Gran Timoteo" contó por la noche a la luz del fuego y el sonar triste de su guitarra. El cuento de un cuento que sólo los mas viejos recuerdan, el de una joven mujer desgraciada a la que quemaron por bruja por estos parajes en una noche de luna plateada de fuego. Dicen algunos que la bella Alicse aún se deja ver a los viandantes cuando la hora bruja llega. Los graznidos opacos de los cuervos persiguen y dan color al "Gran Timoteo" y su circo a través de la campiña, el rocío de la mañana se nos mete en las venas y los payasos ateridos por el frío descomponen su sonrisa en una mueca triste de pintura trasnochada y seca. El crujir de las ruedas de madera ahoga el silencio en el fango y de mano en mano circulan tazas herrumbrosas con café aguado y caliente. El viento ulula entre los árboles y cuando un trueno suena aparece a lo lejos sentada una mujer joven vestida de negro que con la mirada perdida mira al camino con una vieja y pesada maleta a su lado. Sonía, la pitonisa se acerca y le acerca su taza ¿cómo te llamas niña? Y cuando dice su nombre todos los rostros se giran hacía lo más profundo del bosque buscando el nacimiento del viento de donde sale su voz... Alicse. Al mirar de nuevo al camino, la pitonisa acaricia su sedoso cabello negro mientrás musita: La única manera de retener a una bruja es acariciandole el pelo. Alicse sonrié y nos sigue cogiendo de la mano al pequeño Guillermo, Brandel el forzudo se encarga de su maleta y todo transcurre en un meláncolico silencio. La comitiva tiene un nuevo integrante y a nadie pasa desapercibido el olor que emana ahora del bosque, quizás lo huebieramos respirado antes pero nunca lo habíamos sentido así. De Pronto una voz que llega del Monte nos hace girarnos de nuevo: “Alicse... Ha desaparecido”. Seguimos nuestro camino entre la maleza y las piedras que salpican el sendero. Mientrás el "Gran Timoteo" llora y sonrié a la vez.
La historia me la inspiró una película de la infancia que se llamaba "La hora bruja" de Jaime de Armiñan. La banda sonora de la peli era esta... la gymnopedie nº 1 de Erik Satie. La bruja era Victoria Abril y se llamaba Saga... me encantaría volver a ver esa peli.