sábado, 2 de mayo de 2009

La hora bruja

Escuchar con música... please

Audrey Hepburn




ALICSE


Una caravana circense va de pueblo en pueblo entre paisajes nublados y caserones ruinosos.
Los charcos llenan de barro las medias de las bailarinas y los pastos tiñen de verde los ojos mientras
los niños miran inquietos al bosque creyendo ver sombras entre las hayas. Quizás fuese verdad el cuento que el "Gran Timoteo" contó por la noche a la luz del fuego y el sonar triste de su guitarra. El cuento de un cuento que sólo los mas viejos recuerdan, el de una joven mujer desgraciada a la que quemaron por bruja por estos parajes en una noche de luna plateada de fuego. Dicen algunos que la bella Alicse aún se deja ver a los viandantes cuando la hora bruja llega. Los graznidos opacos de los cuervos persiguen y dan color al "Gran Timoteo" y su circo a través de la campiña, el rocío de la mañana se nos mete en las venas y los payasos ateridos por el frío descomponen su sonrisa en una mueca triste de pintura trasnochada y seca. El crujir de las ruedas de madera ahoga el silencio en el fango y de mano en mano circulan tazas herrumbrosas con café aguado y caliente. El viento ulula entre los árboles y cuando un trueno suena aparece a lo lejos sentada una mujer joven vestida de negro que con la mirada perdida mira al camino con una vieja y pesada maleta a su lado. Sonía, la pitonisa se acerca y le acerca su taza ¿cómo te llamas niña? Y cuando dice su nombre todos los rostros se giran hacía lo más profundo del bosque buscando el nacimiento del viento de donde sale su voz... Alicse. Al mirar de nuevo al camino, la pitonisa acaricia su sedoso cabello negro mientrás musita: La única manera de retener a una bruja es acariciandole el pelo. Alicse sonrié y nos sigue cogiendo de la mano al pequeño Guillermo, Brandel el forzudo se encarga de su maleta y todo transcurre en un meláncolico silencio. La comitiva tiene un nuevo integrante y a nadie pasa desapercibido el olor que emana ahora del bosque, quizás lo huebieramos respirado antes pero nunca lo habíamos sentido así. De Pronto una voz que llega del Monte nos hace girarnos de nuevo: “Alicse... Ha desaparecido”. Seguimos nuestro camino entre la maleza y las piedras que salpican el sendero. Mientrás el "Gran Timoteo" llora y sonrié a la vez.

La historia me la inspiró una película de la infancia que se llamaba "La hora bruja" de Jaime de Armiñan. La banda sonora de la peli era esta... la gymnopedie nº 1 de Erik Satie. La bruja era Victoria Abril y se llamaba Saga... me encantaría volver a ver esa peli.

5 comentarios:

  1. Las historia de brujas me encantan. El nombre de Alicse es el elegido Sergio!!Con este relato me he convertido en una más de la caravana circense y cuando Alicse a aparecido se me han puesto los pelos de punta...

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  2. Bello relato, y música también, para la media noche.

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  3. busca la canción de la banda sonora y aquí la he encontrado, GRACIAS

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